29 de agosto de 2013

Sin conciencia.

Camino sola y sin creer en nada, pues en estos 16 aún no he visto ningún hada. Dios jamás hará dulce el agua salada y ni que la vida vuelva tras cada calada.
No todo lo que duele es malo, ni todo lo bonito es bueno. Las caras bonitas y las sonrisas fingidas solo sirven para dar salidas forzadas a malas ideas.
Salidas forzadas a malas ideas que atan al pueblo, a un pueblo que no sabe lo que se le viene encima; políticos buscan su cima sin pensar lo más mínimo en quienes quedamos abajo, en quienes les han empujado hasta ahí...Egoístas, e hipócritas, todos por igual. Los políticos son la viva prueba que venimos de un animal. Cerdos con corbata y personas entre cartones, gente pasando hambre mientras ellos solo aprietan sus botones. Te exprimen  si te defiendes en manifestaciones, te intentan callar si gritas la verdad, acabarán contigo si ven que tienes razón; lo único importante aquí es mantener su nombre limpio. La conciencia no importa, por lo visto.
Ni respirar es un derecho, ni siquiera tener techo. Solo quieren cobrar a fin de mes y les da igual que duermas en las calles, aunque te echarán de ellas a menos que calles.
Aprieta los dientes y sonríe por todo lo vivido, que la vida no es más que un chillido, una explosión de sentimientos que atraviesa aguas, muros y cementos. No llores, tus lágrimas no calmarán a todos los hambrientos, sal a la calle y grita, que en el fondo todos están sedientos de expresiones libres y verdaderos sentimientos. Pues al fin y al cabo, todos vivimos en la misma mierda, pero solo unos pocos luchan por su verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario